Aula multisensorial en una guardería de Castelldefels.

Los beneficios de una aula multisensorial. Los handicaps de los niños con pluridiscapacidad respecto al aprendizaje y autonomía, o en funciones como la comunicativa y la social, son claros.

Ahora, gracias al trabajo de centros como el de la guardería Can Aimeric ( Castelldefels) y Delta Cooperativa, su inclusión en un entorno educativo normalizado y los beneficios que se derivan son cada vez más palpables.

En el año 2012 Delta ponía en marcha La Saleta, un aula de atención especializada para niños con pluridiscapacidad. Un espacio, en palabras de Eva Sepúlveda, logopeda, psicomotricista y socia de Delta, que permite “una intervención holística que va más allá de la suma de la parte terapéutica y la educativa”.

 

EN EL AULA, CAPACIDADES Y AUTONOMÍA

El intercambio de conocimientos entre el equipo educativo de la escuela y el equipo de La Saleta ha permitido generar nuevas experiencias de las que siempre salen beneficiados los niños del centro. Unas experiencias que hacen posible que “la inclusión educativa deje de ser un concepto meramente teórico”, como subraya Sepúlveda. Allí los niños con pluridiscapacidad encuentran un servicio terapéutico y educativo que permite “tanto mejorar su calidad de vida y desarrollar al máximo sus capacidades como adquirir herramientas que permitan su relación con los iguales y la adaptación al entorno”. Asimismo se trabaja para mejorar hábitos y rutinas, así como su autonomía, “pero, sobre todo -dice Sepúlveda-, permite a los niños ya sus familias tener los mismos derechos que el resto de niños, así como un espacio educativo con los medios adecuados para atender sus necesidades “.

 

Como se trabaja en La Saleta?

El acompañamiento que se lleva a cabo con los niños y niñas que van a La Saleta se basa en la experimentación, la estimulación sensorial, la relación con los iguales, la psicomotricidad, etc. “Esto, junto con las actividades de cuidado, alimentación, descanso, higiene personal y recreo forman el día a día de los niños”, explica Eva Sepúlveda. En cada actividad siempre hay un objetivo terapéutico que “vela para favorecer su desarrollo global y para que cada niño pueda acceder a la información que llega del entorno y al mismo tiempo pueda interactuar con ellos”, destaca la logopeda y psicomotricista.

Unos medios que hacen posible que Can Aimeric ofrezca una atención integral y de calidad que, desde el mes de septiembre, cuenta con unos horarios más amplios. En diciembre -y fruto una vez más del trabajo en equipo entre el centro y Delta- se incorporó una nueva aula multisensorial donde las personas que tienen cerradas muchas de las puertas sensoriales (como los niños con pluridiscapacidad) encuentran otras maneras de relacionarse con el mundo, sentir placer y reconocer su cuerpo. Un espacio, concluye Sepúlveda, “motivador, dinámico e interactivo destinado a potenciar su estimulación sensorial”.

 

Hablan las familias

Can Aimeric también ofrece a los padres -a través de La Saleta y la nueva aula multisensorial- el acompañamiento terapéutico que necesitan. Y es que, precisamente, las familias de los nueve niños con pluridiscapacidad que atiende actualmente el centro son una parte fundamental del proyecto. Así lo pone de manifiesto el Juan Carlos, padre de Gerard, que explica que para ellos La Saleta ha significado “un apoyo muy grande”, aunque al principio, “fruto de la dureza del proceso de adaptación”, costó -los decidirse. Un agradecimiento que también expresa Eva, madre de Laura, una niña que ahora, con casi tres años, comienza a gatear y construir alguna pequeña frase: “Para nosotros ha sido clave para la mejora de nuestra hija”.

 

Fuente: Ara Criatures,

Autor: ESTHER ESCOLÁN
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